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miércoles, 10 de mayo de 2017

Su concordia, nuestra justicia o Emilio Mignone y la teoría de los dos demonios

OPINIÓN //// 07.05.2017
Su concordia, nuestra justicia o Emilio Mignone y la teoría de los dos demonios
Se está llevando a cabo la segunda asamblea plenaria del año de la Conferencia Episcopal Argentina. Entre los temas tratados el segundo día se encuentra "lo vivido en la década del 70". Los obispos invitaron a Cristina Cacabelos, Graciela Fernández Meijide y Daniel D’Amico.


Por Andrés Imperioso* y María Teresa Piñero**

Para conocer la parcialidad del panel, basta googlear a Cristina Cacabelos. Google nos presenta a una abogada que, escudándose en sus familiares desaparecidos, tilda de "subversivos" a los asesinados por el terrorismo de Estado. Cacabelos no tiene problema en visitar a militares presos por crímenes de lesa humanidad, concepto que por supuesto ellos niegan.  Esta abogada fue una de las invitadas por la Conferencia Episcopal para hablar de "concordia".

La intención que subyace en la Conferencia Episcopal, revestida del concepto de "cultura del encuentro", es rehabilitar la teoría de los dos demonios. Peor aún, con la voz de un solo lado. Si "concordia" y "subversivos" son los conceptos que avalan los obispos, estamos retrocediendo a momentos de oscura defensa de la dictadura militar. Hablar de "cultura del encuentro" y "amistad social", hasta de "diálogo", al mismo tiempo que se invita a panelistas que siguen utilizando la denominación de "subversivos", parece más bien un giro retórico para encubrir la defensa de los torturadores presos. Sin duda, el negacionismo encubierto de la Iglesia se confirma cuando esta iniciativa va en paralelo con el fallo de la Corte Suprema del 2x1 para culpables por crímenes de lesa humanidad ligados a la última dictadura militar.

Desde la misma perspectiva católica, hablar de concordia remite al sacramento de la Penitencia, sacramento de la Reconciliación, necesaria para obtener el perdón de los pecados. No hablamos de haber dejado de ir a misa el domingo, de haber blasfemado o haber practicado algún tipo de magia, de haber buscado “el placer sexual en solitario”. Estamos hablando del pecado de matar al hermano, de infringir daños graves como la tortura, de robar niños a sus madres desvalidas, de arrojar desde aviones personas vivas al mar.

Desde siempre la Iglesia ha enseñado que para una buena confesión es necesario hacer un cuidadoso examen de conciencia para recordar todos y cada uno de los pecados graves cometidos, tener dolor por esos pecados, es decir, realizar un acto de contrición, de arrepentimiento, con el firme propósito de no volverlos a cometer, el propósito de enmienda.

De esa manera, el pecador puede recuperar la gracia, la paz y la serenidad. Se reconciliará con Dios. Se reconciliará también con la sociedad y con las víctimas si puede recordar y decir los pecados que cometió, a quién, cuándo, de qué manera, si puede dar explicaciones a las madres y esposas de los que asesinó, de los que torturó, si puede señalar dónde están sus restos.

Son pecados demasiado graves para que la Iglesia no intente una verdadera reconciliación para los pecadores, que debe incluir un verdadero y sincero examen de conciencia, el dolor por haberlos cometidos, un acto de arrepentimiento. Una reconciliación que intente ayudar a las víctimas a saber la verdad, esa verdad que guardan los pecadores y que hace 40 años que reclamamos.

En este momento vale la pena recordar a Emilio Mignone, un católico, fundador del CELS. Mignone fue un hombre formado por la Iglesia, tuvo un estrecho vínculo con ella a lo largo de su vida. Con el golpe de Estado, militares allanaron su casa y se llevaron a su hija Mónica, quien nunca más apareció. Desde entonces, fue un activo organizador de las denuncias nacionales e internacionales de los crímenes de lesa humanidad que estaban ocurriendo en el país y, por ese motivo, fundó el CELS.

Tiempo más tarde, pasada la dictadura militar, el Vaticano, con el Papa Juan Pablo II, lo invitó a participar de un acto de reconciliación. El se negó.

Las palabras con las que rechazó la invitación cobran hoy más fuerza y lucidez que nunca:

"Las dos clases de víctimas son totalmente diferentes. Las víctimas causadas por la guerrilla (que no pasaron de setecientos en diez años) están identificadas y reposan en sus tumbas y sus presuntos responsables (porque nunca hubo juicios para probar su autoría) fueron detenidos, torturados y asesinados por las fuerzas armadas o muertos en la calle o en sus casas.

En cambio los detenidos desaparecidos, secuestrados por las fuerzas armadas (que hasta ahora niegan su intervención), alcanzan 30.000 y hasta ahora se ignora el paradero de sus restos. Fueron torturados y asesinados estando en distintos lugares clandestinos. Se trató de un verdadero genocidio cometido por la dictadura militar destinado a exterminar a los potenciales disidentes (entre ellos dos obispos, Angelelli y Ponce de León, asesinados en seudoaccidentes automovilísticos, y dieciséis sacerdotes). Se estima que la inmensa mayoría de los detenidos desaparecidos (95%) carecían, como nuestra hija Mónica, de armas y adiestramiento combativo" (1).

(1) Extraído de Del Carril, Mario. La vida de Emilio Mignone. Emecé. 2011. Pág 358-359.

*Andrés Imperioso es licenciado en ciencia política (UBA) e investigador del Centro Cultural de la Cooperación
*María Teresa Piñero es querellante en los juicios de lesa humanidad y doctorando en Derechos Humanos (UNLA)

Fuente: http://www.agenciapacourondo.com.ar/opinion/su-concordia-nuestra-justicia-o-emilio-mignone-y-la-teoria-de-los-dos-demonios

martes, 15 de septiembre de 2015

Concientización en las calles: Cheeky y el trabajo infantil y esclavo (Entrevista Agencia Paco Urondo)

La Juventud Socialista para la Victoria realizó a mediados de agosto una jornada de concientización sobre los nexos entre la firma, los talleres textiles de trabajo esclavo e infantil y el Gobierno de la Ciudad. “Peligro, niños trabajando”, fue el lema.  

Por Diego Kenis
Una suelta de globos negros simbolizó el reclamo y repudio, surgidos del cruce de la política de desentendimiento y omisión estatal del macrismo con las condiciones laborales que ofrecen los talleres textiles que nutren a la empresa de la esposa de su principal referente, Mauricio Macri.
La protesta trocó en negro de luto el amarillo festivo de los globos electorales, por la muerte de tres criaturas sometidas a trabajo esclavo en un taller textil clandestino de Flores, en abril pasado. Con la suelta se cerró una jornada de concientización que, bajo el lema “Peligro, niños trabajando”, se extendió por tres horas de la tarde del sábado 15 de agosto último y tuvo como epicentro a la vereda de uno de los locales de Cheeky, la firma de Juliana Awada.
La convocatoria fue organizada por la Juventud Socialista del Socialismo para la Victoria, que tiene como referente al diputado nacional Jorge Rivas. Unos veinticinco militantes soportaron el hostigamiento de la empresa, entregaron volantes, explicaron la situación y recibieron el agradecimiento de los transeúntes por la difusión. “Los potenciales comprantes del local, en su mayoría, se retiraban al escuchar cómo trabajaba Cheeky y nos daban las gracias por darles esa información”, dijo a Agencia Paco Urondo Andrés Imperioso, joven referente de la organización.

APU: ¿Cuál fue el motivo de la convocatoria?
AI: El 27 de abril de 2015, dos niños murieron quemados en un taller clandestino en Páez 2796, en el barrio de Flores. El problema de fondo se basa en las condiciones en las que vivían esos chicos y sus familias. Si hubiera habido regulación por parte del Gobierno de la Ciudad, esos chicos estarían con sus familias ahora. Convocamos la actividad en el local de Cheeky en Rivadavia al 5096 de Caballito, porque demuestra el cruce de intereses entre una empresa privada que utiliza trabajo infantil y talleres clandestinos para la confección de sus prendas, y entre un ente gubernamental que no cumple sus responsabilidades al respecto. Más aún, Cheek S.A. es propiedad de Juliana Awada, esposa del actual Jefe de Gobierno, Mauricio Macri. Creemos que esto no es casualidad y ante el terrible hecho quisimos salir a la calle a decir lo que pensamos, a mostrar la realidad que se oculta detrás los globos amarrillos.

APU: ¿Qué evaluación hacen de la jornada?
AI: Positiva. Se concientizó a muchas personas que estaban desinformadas sobre el tema. Ellos nos agradecían por lo que estábamos haciendo. Los potenciales comprantes del local, en su mayoría, se retiraban al escuchar cómo trabajaba Cheeky y nos daban las gracias por darles esa información. Además, nos conectamos con varios interesados en el tema, en principio participaremos en conjunto en una charla debate, y luego seguiremos buscando opciones para avanzar sobre la problemática.

APU: ¿La empresa ha emitido algún tipo de respuesta?
AI: Mientras se realizó el escrache, la actitud de parte de Cheeky fue hostilizarnos. Sacándonos fotos, increpándonos y llamando a la policía. Cuando (los efectivos) llegaron y se presentaron ante el local comercial, nosotros alegamos que no estábamos haciendo nada fuera de la ley así que por suerte no pasó a mayores.

APU: ¿Y el macrismo?
AI: No hubo una reacción del macrismo a partir de nuestro escrache. Nosotros consideramos que su política en cuanto al trabajo esclavo es no tocar a ningún empresario.

APU: ¿Se sustancia algún tipo de acción o política paralela al escrache?
AI: Por nuestra parte, estamos con una política de concientización de la ciudadanía. Por ejemplo, durante la actividad, la gran mayoría de la gente, además de mostrar una buena recepción, se mostró sorprendida porque no estaba al tanto de lo que pasaba. Por este motivo, el desconocimiento general, es que continuaremos haciendo charlas sobre la vinculación entre Cheeky, los talleres clandestinos y la complicidad del gobierno de la ciudad.

APU: ¿Cheeky cuenta con beneficios del Gobierno de la Ciudad o algún otro sector del Estado?
AI: El Gobierno de la Ciudad es el encargado de realizar las inspecciones correspondientes de Seguridad e Higiene dentro del distrito. El funcionamiento de estos talleres clandestinos es responsabilidad del Gobierno de la Ciudad, que no cumple sus responsabilidades. Luego de las denuncias presentadas, por ejemplo por Gustavo Vera, el Gobierno no tomó preventivas, ni ocupó el lugar que debería. Más aún, luego del incendio de Flores, el taller fue cerrado durante un día y posteriormente volvió a su normal funcionamiento.
Las prácticas esclavistas de Cheeky vienen siendo denunciadas desde 2007 cuando el Gobierno de la Ciudad, encabezado entonces por Jorge Telerman, la Defensoría del Pueblo y la organización La Alameda denunciaron de manera conjunta y penalmente a la empresa, por prácticas esclavistas en los talleres textiles. En aquella oportunidad, se logró inspeccionar varios talleres de Cheeky con costureros sometidos a la servidumbre, pero un fallo del ex juez federal Guillermo Montenegro, quien se desempeña actualmente como ministro de Seguridad de Mauricio Macri, sobreseyó a la firma.
Hasta ahora, ni las denuncias ni las inspecciones le han alcanzado a la Justicia para intervenir en los manejos que Daniel y Juliana Awada tienen con los empleados textiles. 
Fuente: http://www.agenciapacourondo.com.ar/sociedad/93-trabajo/17158-concientizacion-en-las-calles-cheeky-y-el-trabajo-esclavo.html

domingo, 30 de agosto de 2015

Análisis de las PASO: Con pronóstico reservado, gana el Frente para la Victoria

Análisis de las PASO
Con pronóstico reservado, gana el Frente para la Victoria


Finalizado el escrutinio definitivo de las PASO, podemos hacer un balance de sus resultados. Está claro que las PASO son el mejor termómetro de cara a octubre, con definiciones  no siempre calculadas. También es cierto que entre las PASO y las elecciones generales transcurren más de dos meses, que en política pueden ser eternos. Otro factor a tener en cuenta es que el único antecedente de primarias para elecciones presidenciales fue en el 2011. Teniendo en cuenta estos datos es que podemos analizar los resultados. A nivel general, hay números básicos que es importante saber. La participación rondó el 73%. Otro dato importante a tener en cuenta es que entre tres fuerzas alcanzaron casi el 90% de los votos (FpV, Cambiemos y UNA). El voto en blanco fue alrededor del 5%.
Recordamos que para ganar las elecciones presidenciales sin ballotage se necesita más del 45% de los votos válidamente emitidos, o más del 40% con una diferencia de 10 puntos porcentuales sobre el segundo. Con esta regla, el FpV tiene importantes chances de ganar en primera vuelta.

La situación del Frente para la Victoria
Como candidato del FpV, Daniel Scioli alcanzó el 38,4% de los votos, con una diferencia de más de 8 puntos sobre el total de Cambiemos (30,1%) y con una diferencia de casi 14 sobre Mauricio Macri, el “ganador” de las internas de Cambiemos. Sin embargo, lejos está Scioli del 50,24% de votos que alcanzó Cristina en el 2011. Además de esto, tampoco logró el FpV superar la barrera de los 40% que implicaría estar a la puerta de una victoria en primera vuelta. Un dato positivo es que el kirchnerismo ganó en 20 de los 24 distritos.
Es decir, que a pesar de haber hecho una buena elección, con una clara distancia sobre el segundo, el kirchnerismo no tiene una victoria cantada (por lo menos sin ballotage) en octubre. Para lograr esto, necesitará llegar al piso del 40%, cosa que está muy cerca, y mantener más de 10 puntos sobre Macri como candidato de Cambiemos. En este caso necesitará que Macri no pueda retener los votos de su frente y tampoco apropiarse de los votos opositores de Massa y De la Sota. Por su parte, Scioli deberá seducir a los votos cautivos peronistas, así como de los independientes periféricos al gobierno que se resistieron hasta ahora a votarlo.
Scioli apuesta a sumar 600 mil votos más, para alcanzar un 42% y garantizar la distancia con el PRO. Para esto, apuesta a sumar 5 puntos más en Córdoba, Buenos Aires y Capital. En la provincia mediterránea, el FpV hizo una pésima elección: un 14%, menos todavía de lo que sacó el candidato a gobernador Accastello tiempo atrás: 17%.  Con respecto a la provincia de Buenos Aires, tampoco se alcanzó el resultado esperado. Sobre todo en ciudades como Mar del Plata, Bahía Blanca y La Plata que en este caso ganó la fórmula de Cambiemos. Revertir el resultado en estos municipios y en otros tantos del interior, aumentando la brecha en el conurbano, será la tarea para la provincia. Por último, en Capital, la elección también fue mala, apenas 23,5%. Es decir solo un punto y medio arriba de la elección de Mariano Recalde.
Con estos números replicados en octubre el panorama en el Congreso cambiaría para el kirchnerismo. En el caso del senado, mejoraría dado que haría una mejor elección que en el 2009. Podría así alcanzar quórum propio sin necesidad de aliados. Por su parte, en diputados, el FpV es la fuerza que más legisladores pone en juego, un total de 77. En caso de repetirse la elección en octubre, renovaría 59. Quedaría así con un total de 101 que, con aliados, podría llegar a 114; es decir que le faltarían 15 para alcanzar el quórum.

Cambiemos
Con los resultados a la vista, la interna de Cambiemos parece haberse armado a medida de Mauricio Macri. El candidato del PRO alcanzó un comodísimo 80% de los votos, frente a un 11% de Sanz y un 7% de Lilita Carrió. Así, el frente desliza haberse armado para engordar los votos de Macri y presentarlo como un espacio pluralista. En total, Cambiemos alcanzó los 30 puntos
Con los resultados de la provincia de Buenos Aires (que analizaremos más adelante) y del resto del país, vale reconocer que el PRO ha logrado superar la concepción porteña o urbana que se asociaba a su ideario para adentrarse en los sectores propietarios ligados al campo y a sectores profesionales de todo el país. En un país con una amalgama de sociedades muy distintas, el PRO –como fuerza puramente de derecha liberal- ha logrado de forma inédita en la historia argentina hacer pie en casi todas las provincias como un partido de masas, aunque no mayoritario. Este es uno de los datos más importantes que deja esta elección.
Un párrafo propio merece la situación de la UCR. Está claro que la elección de Ernesto Sanz en la interna de Cambiemos fue pobre (alrededor de 700 mil votos). Esto deja a los radicales fuera de las elecciones presidenciales por primera vez en su historia. A partir de esto, han comenzado los rumores de un nuevo capítulo de la puja interna por el control del partido. Sin embargo, muchos radicales parecen no tomar los resultados como negativos ya que, aun con estos resultados, les permitirá aumentar su bancada en las cámaras por su acuerdo con el PRO.  Es decir que el balance para los radicales todavía no está cerrado.




UNA, un tercero en discordia
La elección del conjunto de UNA fue del 20,63%, con 3 millones de votos para Sergio Massa y un millón 400 mil para De la Sota. En  este escenario, UNA logra presentarse como un actor de peso; basta pensar que alcanzó un porcentaje mayor de votos que el principal opositor en el 2011. Sus dificultades parecen ser, en principio, estos: Primero, el tironeo que va a sufrir de parte del FpV y el PRO en busca de sus votos, asimismo la disputa con el PRO por el segundo lugar; por último, al tener un resultado más parejo de lo pensado entre Massa y De la Sota, las negociaciones entre ambos actores serán más difíciles. Mantener el resultado de las PASO en octubre puede considerarse como un triunfo para este frente. 

Buenos Aires, una provincia que empieza a mutar
Una de las sorpresas de la elección fue el resultado en provincia de Buenos Aires. En primer lugar, María Eugenia Vidal dio el batacazo sorprendiendo con un casi 30% como candidata única de CAMBIEMOS. Este frente ganó en la mayoría de los municipios y en cinco sobre ocho secciones electorales. La mayoría de los distritos en los que ganó pertenecen al interior de la provincia, pero también alcanza a distritos importante como Bahía Blanca o General Pueyrredón (Mar del Plata). UNA, con Felipe Solá a la cabeza, hizo una elección decente alcanzando casi un 20% en un pronóstico que se presentaba polarizado.
Estos resultados van en desmedro del Frente para la Victoria. Encabezando Scioli, actual gobernador de la provincia, el kirchnerismo aspiraba a alcanzar un caudal de votos mayor del que obtuvo: 39,49 (Cristina obtuvo en el 2011 más del 50,31%). La floja elección del actual gobernador y aspirante a la presidencia (¿expresión de una mala gestión?) debilitó hacia las secciones y los municipios al Frente para la Victoria. En cuanto a la interna a gobernador entre Aníbal Fernández y Julián Domínguez, la distancia fue mucho más corta de la anunciada; esto a pesar de los movimientos mediáticos hacia el jefe de gabinete. Otro dato importante se dio en distintos municipios del conurbano donde sorpresivamente perdieron históricos (y reaccionarios) intendentes peronistas. Así fue el caso de Mariano West, Raúl Othacehé, Darío Giustozzi y Di Sabatino, entre otros, en mano de jóvenes más cercanos al kirchnerismo duro. Por su parte, el conjunto de la izquierda rondó el 5% de los votos. 
Las elecciones parecen expresar un cambio en la configuración de la sociedad de la provincia. Lo que históricamente se conocía como el "aparato", una relación donde los políticos fidelizaban los votos mediante implícitos acuerdos de contemplación de necesidades básicas de la población parece estar debilitado. Por el contrario, en una sociedad con más derechos y más politizada, la decisión del voto de la población parece adoptarse de otra manera. De esta manera, en un país con un fuerte desarrollo en los últimos años, es probable que lentamente la formación social que se observa en la capital comience a replicarse atenuadamente en el conurbano y ciudades sojeras del interior, con sus particularidades.

Datos de color
Uno de los hechos que más sorpresa generó fue el resultado de las elecciones en Santa Fe. En esta provincia, el oficialismo provincial del Partido Socialista –en una estrategia conservadora- llevó de candidato a senador a su figura más fuerte, Hermes Binner. Sin embargo, para sorpresa, quedó cuarto en los resultados detrás del FpV, Cambiemos y UNA. Este resultado se concatena con la mala elección que hicieron para la gobernación que casi los lleva a perder la misma. Sin duda, estos resultados hunden más al PS en una crisis política. Desde el 2011, no han podido encontrar su lugar en la política argentina. La mala elección de Stolbizer (que comparte su espectro ideológico) es muestra de esto. En particular, la gestión en Rosario y Santa Fe lo ha llevado a un desgaste interno profundo. En esta coyuntura, las líneas internas que alientan un acercamiento con el kirchnerismo podrían salir fortalecidas.
En cuanto al Frente de Izquierda, el resultado tampoco ha aportado a la unidad de este débil frente. Desde el lanzamiento de Del Caño como pre-candidato por el PTS, las relaciones internas entre los partidos y espacios que componen el FIT se volvieron más tensas. Esto es debido a que el PTS, visiblemente menor en estructura e influencia que el PO, quien además arrastra a prácticamente la totalidad del resto de las agrupaciones del FIT, buscó aprovechar las internas abiertas apelando a un candidato joven para ganar visibilidad. La victoria de Del Caño sobre Altamira parece haber generado un malestar entre el PO y el PTS difícil de zanjar. 

Conclusión
Los resultados de las PASO se han mantenido dentro de las previsiones generales. Scioli quedó como claro ganador aunque sin la garantía de triunfar en primera vuelta en octubre. Por otra parte, con Cambiemos, Macri logró alcanzar los 30 puntos y mantener una distancia de menos de 10 puntos con Scioli; además de quedar segundo cómodo. Por su parte, Massa pudo romper la supuesta polarización entre Scioli y Macri, teniendo buenas elecciones en Buenos Aires y Córdoba. Pero, como tercero en disputa, va a costarle mantener su armado intacto, sobre todo a nivel municipal, para Octubre. Con el resto de la torta, el resto de las fuerzas hicieron una elección pobre. 
Claramente, comparadas con las elecciones del 2011, las PASO presentan un panorama más a la derecha. También, sin la presencia de Cristina en la boleta, la oposición presenta dos armados sólidos que, en su conjunto, superan el 50% de los votos. De cara a octubre, el escenario se mantiene abierto pero con apuestas fuertes. 



martes, 2 de junio de 2015

Macrismo como forma de vida (2 de Mayo, ABC en línea)

Con los resultados de las PASO, un militante se lamentaba en Facebook: “¿cómo puede ser que la misma ciudad del 20 de diciembre de 2001, hoy esté votando masivamente al PRO?¿Qué pasó?”.
Antes de adentrarme en el texto, vale aclarar la necesidad de un espíritu crítico para hacer política. Las definiciones atemporales y ahistóricas al estilo “la ciudad es de derecha y/o gorila” condenan a quienes la pronuncian a la marginalidad política; a resignarse a poder constituir una voluntad mayoritaria. En cambio, el espíritu crítico permite en cambio comprender, indagar, y por lo tanto brindar una respuesta, una propuesta política. Para lograr esto, es menester superar los límites imaginarios del ámbito político para tener una visión social, integral. Es erróneo pensar que se pueden ganar las elecciones por mera ingeniería electoral, propuestas de gestión o marketing sin adentrarse en el denso mundo de la sociedad. Nadie niega lo importante que son estas herramientas, pero solo son útiles bajo determinados contextos.
Antonio Gramsci, dirigente y filósofo del comunismo italiano, en su análisis, ligaba la actividad política a la vida cotidiana de las personas. A diferencia de la politología, que centra su análisis en el sistema político-institucional y ve lo ideológico como meras identidades contrapuestas, Gramsci sostenía que una ideología era “una concepción del mundo con una norma de conducta acorde”. En consecuencia, la hegemonía de un partido no se conseguía por una mera suma de votos, ni por agrupar sectores dispersos sino por medio una concepción político-cultural, que se hiciera carne en el pueblo, a través de sus diferentes realidades y frente a otras ideologías con las que disputaba. Esta concepción, ideada e impulsada por el Partido en la sociedad, sería la que moldearía las preferencias electorales de los votantes
Desde el primer momento, como orden social, el capitalismo genera pautas culturales. El filósofo catalán, Joaquín Mirás, sostiene que el capitalismo no es solo una relación salarial o la existencia de un determinado porcentaje de obreros fabriles, sino que es sobre todo un orden social cultural, un determinado tipo de civilización, que genera pautas para la vida cotidiana. Estas pautas son las que permiten la asimilación de la sociedad de la concepción política dominante. Valores como el consumismo, individualismo y el imaginario de ascenso social son los que genera el capitalismo frente a los impulsos sociales asociativos de solidaridad, fraternidad e igualdad.

La victoria y el kirchnerismo

Luego de la crisis del 2001, el neoliberalismo se encontraba fuertemente debilitado en el país. Había un profundo rechazo a los Bancos, Estados Unidos y sus políticos gestores en el país. El rechazo al neoliberalismo supo expresarlo Néstor Kirchner con su político progresista en materia social y económica, su condena a los genocidas y a la dictadura, su enfrentamiento con el FMI por la deuda, etc. El apoyo que logró con esta política fue masivo. Sin embargo, a partir del kirchnerismo, con el sostenido y constante de los salarios y beneficios económicos, las clases populares dejaron poco a poco atrás su visión crítica del sistema y comenzaron a reconciliarse con este, asimilando una cultura de consumo y notable mejoría. El salto económico que ha dado el kirchnerismo significó para el pensamiento neoliberal un nuevo terreno donde sembrar bases sociales.
La reconciliación como la moda o poder estar a tono con la tecnología. Implica también creer en sus propuestas de vida como las ideas de éxito, ascenso social. Este orden social ofrece la realización personal mediante el consumo, estar a la moda, que implica una pareja reconocida socialmente, cuya consecuencia final es el respeto y el reconocimiento de los pares. Este orden social puramente capitalista rompe, o por lo menos choca, con un orden social comunitario. En un clima económico favorable, como el actual, donde además existe una fuerte política de inclusión social, esto implica una nueva camada de clases medias –su ensanchamiento como clase- con nuevos hábitos y en plena mutación hacia una cultura que los ligue a su nuevo contexto de vida económica.
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La hegemonía del PRO: mucho más que consignas

Pensando las consecuencias de vivir en una sociedad capitalista y su concepción, es de donde podemos partir para pensar algunas causas de la hegemonía macrista en la ciudad y su ascenso a nivel nacional.
El 26 de abril, fecha del PASO porteñas, también se cumplió un aniversario de la brutal represión en el Hospital Borda por parte de la policía metropolitana (macrista). En ese entonces el repudio y las actividades en contra fueron masivas. A dos años, solo el recuerdo perdura; y los juicios a los militantes que resistieron (mientras la cúpula del PRO fue absuelta). El año pasado también fue masivo el repudio a la clausura de centros culturales; hasta se logró que se vote la ley de centros culturales. También la gestión de la ciudad ha sido mala. Teniendo un presupuesto más alto que nunca, la ciudad se encuentra peor que ocho años atrás. Los hospitales y las escuelas están peor. El subte es más caro y también funciona peor. La política cultural se ha degradado, etc.
A pesar de los ejemplos de rechazo al macrismo en la ciudad, el PRO continúa con un apoyo inquebrantable. El PRO no solo no se ha debilitado en la ciudad, sino que se expande en los principales distritos del país. La sorpresa de la expansión macrista es inevitable cuando uno ve los pocos resultados de su gestión y la capacidad mediocre de su dirección política.
El PRO tiene su base en el individualismo que estimula el capitalismo. Su relato para justificar estos diez años se cementa en sacrificio personal para el ascenso económico y no en un logro colectivo llevado adelante por un gobierno comprometido. De una manera envidiable, en su estética de propaganda se expresa su ideología; un partido político que se parece más a una marca de consumo.
La salvedad que se podría hacer es que hay un voto de niveles socio-económicos bajo que va masivamente al PRO. Hay dos notas periodísticas de los últimos días que vale la pena leer para conocer mejor el entramado del bloque político del PRO. La primera se llama “De Evita a Mauricio: El PRO villero”, una entrevista al presidente de los jóvenes PRO y referente villero. La otra nota es “Como en Amsterdam”, una crónica de los encuentros con vecinos de Rodríguez Larreta. Ambas notas, ejemplifican, desde vivencias, como se construye la hegemonía del PRO desde abajo.
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Límites y posibilidades

La pregunta es entonces ¿El kirchnerismo tiene la culpa del ascenso macrista? La respuesta es No. Este fenómeno excede al kirchnerismo, pero aún así es importante remarcar la necesidad de una profunda transformación político-cultural que acompañe el desarrollo económico.
Por eso la pregunta debe ser más bien ¿es inevitable el fenómeno del PRO? ¿Qué puede hacer el kirchnerismo para parar al PRO?
En principio surgen dos posibles respuestas, a mi modo de ver, erróneas. La primera, puesta bastante en práctica, es intentar centrar la política en la ciudad a una cuestión de gestión del Gobierno de la ciudad, reducir la disputa política a una disputa tecnocrática. Así, en este caso, el kirchnerismo se presenta como una fuerza más seria y capaz para gestionar frente a la capacidad mediocre del PRO. Entendiendo el componente de “clase media gorila”, evita expresar su ideología, puesta de manifiesta a nivel nacional, para buscar jugar en el mero terreno técnico-político.
Sin embargo, a pesar de la voluntad política, para los votantes porteños con su nueva cultura arraigada, la opción de “gestión” kirchnerista no es creíble; implica una sensibilidad social, que se expresa a nivel nacional, que no tiene nada que ver con sus valores individualista. Casi que hay un voto orgánico de clase. A pesar de los discursos, aunque sea intuitivamente, las personas votan mucho más que el arreglo de una calle. Votan valores, empatías, esperanzas, afinidades, etc. es decir concepciones.
La otra opción errónea que parece hacerse presente es la opción “economicista”. Es decir, resignarse a ganar la ciudad comprendiendo el mayoritario buen nivel de vida. La otra alternativa bajo la misma opción es creer que solo un retroceso económico del país, con sus consecuencias sociales, puede horadar en la concepción neoliberal-
individualista impregnada en los porteños y, de este modo, lograr un avance de una propuesta política progresista.
Sin embargo, existe otra posibilidad que pueda constituirse como voluntad mayoritaria y que no esté atada a una visión economicista. Aún con un crecimiento económico importante, es posible formar una cultura, una vida cotidiana, social, democrática y solidaria. Aunque quizá no haya alcanzado, el kirchnerismo ha forjado las bases para una nueva cultura; los hitos en derechos humanos son un ejemplo. En la ciudad, como fenómeno indirecto, también está la emergencia masiva de actores culturales, autogestivos, independientes, etc. Las prácticas comunes, asociativas, ligadas a lo público, son la vía hacia una cultura contrapuesta a la concepción neoliberal que expresa el macrismo. Para que esta cultura asociativa sea hegemónica se debe realizar un gran esfuerzo, una acción profunda para modificar la sociedad. Si contamos con cientos de radios barriales, medios de comunicación, revistas culturales, sindicatos, clubes, asociaciones de jubilados, murgas, hasta consorcios de edificios, es decir distintos actores públicos, conscientes de su rol político y actuando en consonancia es posible disputar con éxito la hegemonía de la ciudad.
Se trata en el fondo de cambiar la forma de vida de la sociedad, sus valores y su vida cotidiana. Es una tarea titánica, sí, pero de eso se trata la política.


Publicado en: ABC en línea http://abcenlinea.com.ar/el-macrismo-como-forma-de-vida-3/

jueves, 18 de diciembre de 2014

DEMOCRACIA EN LA PRIMAVERA CULTURAL (Publicado en El Ecunhi de Bolsillo)



Lic. en Ciencias Políticas (UBA) Actualmente se desempeña como asesor del diputado nacional Jorge Rivas (FPV) y es miembro de la Mesa Nacional del Partido Unidad Socialista para la Victoria. El pasado 11 de octubre participó en el ECuNHi en la mesa de debate sobre proyectos de ley y experiencias políticas en el campo editorial, en el marco de “Mercado Negro”, la feria de publicaciones comunitarias, autogestivas e independientes. 

Una década ganada, un paradigma de cultura 
La “década ganada” sintetiza la idea de que, durante el kirchnerismo, Argentina logró importantes avances en materia social. Y con la creación del Ministerio de Cultura de la Nación, la “década ganada” se extiende también al plano de la cultura, culminando una serie de iniciativas que expresan la maduración de un nuevo paradigma cultural (y de sociedad) en nuestro país. Estas iniciativas se desarrollan guiadas por la ley de servicios audiovisuales, que ejemplifica el concepto de democratización en el plano civil. Desde un principio, el kirchnerismo comprendió que, para llevar adelante una sociedad justa, era necesario garantizar condiciones de vida dignas, además de terminar con las prácticas autoritarias en cualquier ámbito. Estos valores democratizadores que el Frente para la Victoria llevó adelante en su gestión permitieron que floreciera un rico mundo de cultura autogestiva de todo tipo. Lo inédito del actual proceso, en relación con cualquier otro de la historia argentina, es que se entronca con históricas demandas de la sociedad, dándoles respuestas no como imposición del Estado sino como un estímulo para que la misma sociedad se desenvuelva. Por otra parte, en la ciudad de Buenos Aires, el gobierno de Mauricio Macri también parece llevar adelante un proyecto de cultura y sociedad. Así, en las últimas semanas, ha tomado carácter público la sistemática persecución y clausura de centros culturales por parte de inspectores del Gobierno de la Ciudad. Los funcionarios públicos alegan falta de habilitación para el uso comercial en una actividad y esconden su intención de prohibir las manifestaciones de la cultura popular sin fines lucrativos. Guiados por un paradigma neoliberal de la cultura, el PRO busca eliminar toda práctica cultural por fuera del mercado (es decir, la autogestiva o independiente) y garantizar una competencia donde los grandes empresarios del espectáculo y la comunicación tengan más facilidades para sus negocios. Más allá de la importancia de la cultura como un el ámbito donde se desarrolla la opinión pública (es decir, de comprender la cultura como una formadora de conciencia) lo que estimula el PRO es una industria cultural del espectáculo, donde la sociedad actúe como espectador pasivo de una serie de valores que no puede alcanzar pero que seducen; la reciente designación de Marcelo Tinelli como Personalidad de la cultura por parte del Gobierno de la Ciudad expresa esto. Así, la batalla cultural donde se contraponen el macrismo (neoliberal) y el kirchnerismo (democratizador) es de capital importancia porque moldea los valores de la sociedad y su cosmovisión. De este modo, con la maduración de la sociedad y la politización cada vez mayor de los jóvenes, comienzan a surgir debates profundizadores del actual estado de situación. Uno de ellos ha emergido a raíz de la reciente serie de clausuras de centros culturales en la CABA: ¿qué es la cultura?, ¿cuál cultura queremos? En el caso particular de la ciudad de Buenos Aires, ella cuenta con la especificidad de ser una de las de mayor densidad cultural del mundo. La oportunidad de debatir que se abre implica también la posibilidad de pensar qué sociedad queremos.

Una cultura, una sociedad que emerge 
La economía social surge asociada a cada una de estas iniciativas. Su causa reside en que alberga a las relaciones económicas no mediadas por el mercado, por la brutalidad que tiene como fin el lucro. La economía social permite relaciones económicas mediadas por lo humano, un fin que se encuentra también en la cultura. Para sintetizar, el concepto central para observar la política cultural a nivel nacional en estos diez años es la idea de democratización. Esta idea implica no sólo la ampliación del acceso a las manifestaciones culturales, sino también la multiplicación de las voces. Democratización implica universalización de la práctica cultural. Las consecuencias de la democratización son múltiples. Una de éstas, quizá la más importante, es la progresiva desmercantilización de la cultura. Dado que, con el fomento a los pequeños artistas y productores culturales, la lógica del negocio queda atenuada, ya que no es el mercado quien regula el sector.

Fuente: http://nuestroshijos.org.ar/wp-content/uploads/EdB-74-Noviembre.pdf

lunes, 17 de noviembre de 2014

“Es una persecución premeditada y sistemática” (Entrevista, Agencia Paco Urondo)

En diálogo con AGENCIA PACO URONDO, el politólogo y dirigente de la Confederación Socialista, Andrés Imperioso, se refirió a la política del macrismo hacia los espacios culturales, que se tradujo a fines de agosto en la clausura de la Casa del Pueblo porteña.

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Por Diego Kenis
Andrés Imperioso es politólogo, dirigente de la Confederación Socialista y asesor parlamentario del diputado nacional Jorge Rivas. El viernes 22 de agosto pasado, el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires clausuró la Casa del Pueblo que el frente político posee en la Capital Federal. En una entrevista con AGENCIA PACO URONDO, Imperioso se refirió a la situación y esbozó un marco a partir del cual pensar la política macrista para los espacios de expresión cultural, cuyos cierres compulsivos continuaron en los días posteriores.
Agencia Paco Urondo: ¿Qué pasó el 22 de agosto en la Casa del Pueblo?
Andrés Imperioso: La Casa del Pueblo es un espacio político y cultural, donde hay actividades todo el tiempo. El viernes 22 de agosto se estaba realizando un Festival, que tenía como tópico a la Diversidad. Había una charla y una obra de teatro de la Cooperativa Arte Trans, que busca sacar de la prostitución a chicas que la están ejerciendo para que a través de la cooperativa puedan integrarse a la sociedad. Cuando estaba terminando el documental, aparecen los inspectores del gobierno de la ciudad. Dijeron, de manera prepotente y con amenazas, que querían entrar a la Casa. Una compañera nuestra les respondió que se trataba de un espacio político y que no tenían ningún derecho. Ellos alegaban que había un uso comercial. Sin miramientos, diciendo que allí había un café concert, establecieron la clausura preventiva.
Obviamente, nosotros desconocemos esta figura que ellos crean. ¿Por qué? Porque si nosotros caemos bajo la lógica que ellos nos imponen con su tipo de habilitación, no podremos hacer política. Y nosotros no vamos a dejar de hacer política porque ellos vean en todos los espacios culturales o políticos un negocio. Nosotros no vemos en este Festival un negocio, sino una actividad militante.
APU: ¿La legislación está pensada para el rubro comercial?
AI: Claro. De alguna manera, ellos se atajan con la cuestión de Cromañón para llevar a cabo una forma de habilitación totalmente exclusiva, que no permite a espacios culturales integrarse. Y así acaba dándose esta paradoja: en una actividad por la inclusión, ellos vienen a excluir. La legislación de la ciudad de Buenos Aires contempla, creo que con mucha responsabilidad y seriedad, la importancia de tener espacios adecuados para recibir a las personas que participan de los espacios culturales. Pero la discusión no debe ser cómo lograr la habilitación de los espacios culturales, sino cómo el macrismo va a intentar clausurarlos. Hasta ahora no se vio la más mínima voluntad de parte del gobierno de la Ciudad para alcanzar las habilitaciones. No hay ningún tipo de búsqueda, de mesa de diálogo. Ellos simplemente buscan expulsar a estos espacios a la ilegalidad para monopolizar la cultura y poder hacer de ella un negocio. Por eso digo: no caigamos en una cuestión técnica. Mirémoslo con una mirada política.
APU: ¿Qué medidas tomaron para contrarrestar esta decisión?
AI: Las medidas que nosotros tomamos son de corte político. Apenas hicimos pública la clausura, recibimos infinidad de muestras de solidaridad por parte de miembros del arco político y de otros espacios culturales. Y también encontramos que esta clausura forma parte de una premeditada y sistemática persecución del gobierno de la Ciudad hacia los centros culturales. Nosotros lo que hicimos fue reforzar la iniciativa política de establecer diálogo y colaborar con los legisladores del Frente para la Victoria (FpV) y todos los legisladores bien predispuestos que buscan impulsar la Ley de Centros Culturales, que fue presentada en la Legislatura. En ella participa Pablo Ferreyra, entre otros legisladores.
APU: Mencionabas a Pablo Ferreyra y, por esas horas justamente, se daba otro hecho que parece mostrar a la política del oficialismo contra la política como tal: legisladores que fueron baleados en Lugano. 
AI: Sí. Si querés podemos hacer un puente entre las clausuras y lo que pasó en el barrio Papa Francisco. Lo que vemos es una lógica de exclusión. En los últimos diez años, hubo fuertes avances de inclusión de una parte de la sociedad que estaba marginada y oculta, que parecía que no se quería mostrar. Desde el gobierno nacional se han hecho grandes avances para incluir y reconocer la precaria situación de una parte de la sociedad argentina.
Pero, por otra parte, parece que desde el gobierno de la Ciudad se quiere hacer una ciudad de elite, exclusiva. En el caso de lo que pasó en el barrio Papa Francisco, parece que ante una situación donde el gobierno de la Ciudad se encuentra incómodo, busca resolverla de esta manera, expulsando, en una expulsión a sangre y fuego. Nosotros, como socialistas, esperamos una respuesta más contundente y decidida por parte del gobierno nacional para proteger a estas personas, que son las más débiles, frente las decisiones violentas por parte del macrismo.

Fuente: http://www.agenciapacourondo.com.ar/oposicion-211336/14823-es-una-persecucion-premeditada-y-sistematica.html

martes, 16 de septiembre de 2014

Clausurar centros en la primavera cultural (Publicado en Miradas al Sur)


por Andrés Imperioso y Lautaro Alonso



Pocas semanas atrás, el gobierno nacional anunció la creación del Ministerio de Cultura y la designación de la cantante popular Teresa Parodi para estar al frente de la cartera. Esta decisión se añade a la lista de iniciativas como la ley de música, la protección a las revistas culturales, los puntos de cultura y, sobre todo, la ley de medios. Estas acciones, de diferente índole, se enmarcan en un determinado proyecto de cultura y sociedad. Este proyecto, que también se encuentra históricamente en el ideario socialista, se define por su carácter democratizador, popular e inclusivo.
En la otra vereda, en la ciudad, el gobierno porteño de Mauricio Macri parece también tener un proyecto de cultura y sociedad. Así, en las últimas semanas, ha tomado carácter público la sistemática persecución y clausura de centros culturales por partes de inspectores de la ciudad. El alegato que utilizan los funcionarios públicos porteños es la falta de habilitación ante un uso comercial en una actividad. Lo que esconde esto es la intención de prohibir las manifestaciones de la cultura popular sin fines lucrativos;
Un ejemplo triste de esto es la clausura sufrida una semana atrás en la histórica Casa del Pueblo. En la actualidad, la Casa del Pueblo de la calle Entre Ríos es la sede principal de la Unidad Socialista Para la Victoria, espacio político referenciado con el diputado Jorge Rivas y que forma parte del Frente para la Victoria. En este espacio, el viernes 22 de Agosto se presentaba un festival por la diversidad. De la actividad participaban diferentes expositores en una charla, y también se presentaban una obra de teatro de la cooperativa Artetrans y un documental. El lema de la actividad era, justamente, “Diversidad por la Inclusión”. Pero, con ninguna intención de inclusión, con una actitud intimidante, irrumpieron los inspectores del gobierno de la ciudad con la voluntad de clausurar a toda costa el espacio, sin miramiento con la actividad político-cultural que se estaba realizando.
Junto con la década ganada y la irrupción de la juventud discutiendo política, florecen también propuestas culturales, populares y autogestivas, como símbolo del país que estamos construyendo. El debate solapado que va emergiendo es ¿qué es la cultura?¿qué cultura queremos? La reciente clausura de centros culturales ha puesto esto de manifiesto.
Este es el debate que debemos darnos hoy de cara al futuro. Buenos Aires es una de las ciudades con mayor densidad cultural del mundo. Esto implica una incidencia increíble de este factor en la sociedad, recíproca entre cultura, sociedad y política. La oportunidad que tenemos de debatir implica también la posibilidad de pensar la sociedad que queremos.
El concepto central para observar la política cultural a nivel nacional en estos diez años es la idea de democratización. Esta idea implica no sólo la ampliación del acceso a las manifestaciones culturales, sino también la multiplicación de las voces. Democratización implica universalización de la práctica cultural. Las consecuencias de la democratización son múltiples. Una de estas, quizá la más importante, es la progresiva desmercantilización de la cultura dado que, con el fomento a los pequeños artistas y productores culturales, la lógica del negocio queda atenuada ya que no es el mercado quien regula el sector; la ley de medios y la ley de música fueron propuestas en este sentido.
En la ciudad de Buenos Aires ya están apareciendo los primeros resultados con el florecimiento de centros culturales, teatros independientes, revistas culturales y artistas agrupados por doquier. Por eso, aunque el gobierno de la ciudad no se haya enterado aún y quiera cortar todas las flores, no podrán detener la primavera cultural que emerge.

Fuente: http://www.miradasalsur.com.ar/archivo/edicion/328/politica

jueves, 21 de noviembre de 2013

Balance electoral: un espejo con el 2009

A pesar de los deseos clarinescos y de las afirmaciones periodísticas poco serias, esta elección no se ha mostrado como una debacle para el kirchnerismo. El resultado general ha sido similar a la anterior elección de medio término. El dato negativo, a diferencia del 2009, es que, en la provincia de Buenos Aires, el opositor Sergio Massa ganó con una clara ventaja -12 puntos- sobre el candidato kirchnerista Martín Insaurralde, a diferencia del 2009 donde se produjo una paridad entre De Narváez y Kirchner. Por su parte, en la ciudad de Buenos Aires, se produjo una paradoja. Por un lado, el kirchnerismo aumentó su caudal de votos con respecto al 2009 prácticamente duplicándolo. Pero, por otro, el PRO a pesar de su polémica gestión aumentó casi un 5%,


General
A diferencia de lo pregonado por diferentes medios y políticos opositores esperanzados, esta elección no supo ser una catástrofe electoral para el kirchnerismo. Más bien, el balance puede expresarse como un resultado similar al 2009. Pero, a diferencia de la anterior elección de medio término, el kirchnerismo ha evitado presentar en esta campaña un clima de referendum con respecto a su gobierno, obligando a los votantes a elegir entre “ellos o nosotros” y potenciando las consecuencias del resultado final. En este caso, en la campaña, se le restó dramatismo a los posibles resultados dejando a Massa sin los laureles de una victoria épica.

Ciudad de Buenos Aires
Las elecciones de la ciudad se han caracterizado por el repunte del PRO y por la mejora substancial del FPV en relación al año 2009. El resultado general fue el siguiente. Para senadores: PRO, 39%; UNEN, 27,69%; FPV, 23,24%. Mientras que para diputados fue: PRO, 34, 46%; UNEN, 32,23%; FPV, 21,59; FIT, 5,54%; AyL, 3,79. Por último, para legisladores: PRO, 33,59%; UNEN, 24,68%; FPV, 17,13; OCAÑA, 5,88%; FIT, 4,96%; FERREYRA, 4,23%.
Con respecto al PRO, los resultados arrojan una clara mejoría en relación a las PASO.  En senadores, Michetti ganó con comodidad en todas las comunas, mejorando en 8 puntos con respecto a Agosto. Con esta elección, se perfila así como una candidata fuerte para la jefatura de gobierno en el 2015. En diputados, aunque el resultado no haya sido tan contundente, el PRO también mejoró en casi 8 puntos. En la comuna donde mejor le fue es en comuna 2, seguido por comuna 13 y así sucesivamente bajando en relación al poder adquisitivo hasta llegar al corredor Rivadavia de clase media. Fue en este sector donde peor le fue, contando comuna 15 –una comuna de pequeña clase media. Así fue que en los barrios del sur, también ganó el macrismo; en las comunas del sur, la disputa electoral se dio con el kirchnerismo. De este modo, el electorado del PRO se compone de bloque alto-bajo
Por su parte, como era esperable, UNEN no pudo capitalizar el total de votos de su interna abierta en las PASO cuando, sumando a todas sus listas, se presentaba como un claro ganador con el 35% de los votos para diputados y un 32% para senadores. Sin embrago, parece haber logrado reunir el conjunto radical de una manera renovada y atractiva para el electorado, aunque políticamente muy endeble. Su bloque de votos se expresa como un conglomerado de sectores medios-altos. Así fue que, al igual que el PRO, fue en comuna 2 –Recolecta- donde mejor le fue. Por su parte, fue en los barrios del sur donde peores resultados sacó. Lo más significativo al observar un mapa de los resultados electorales es que su baluarte electoral, en las comunas donde ganó, al menos para diputados, fue en el cordón Rivadavia, siendo Caballito su epicentro. Es en las comunas 5, 6, 7, 10, 11 y 15 donde UNEN logró destronar al PRO para diputados.
Por su parte el FPV prácticamente duplicó sus votos con respecto al 2009, alcanzando un 22% en promedio. También, a pesar del “escándalo” Cabandié, potenciando por los medios, se mejoraron los resultados con respecto a las PASO, aumentando entre un 2 y 4 por ciento. El “escándalo” parece no haber horadado la base electoral de Cabandié porque la diferencia con respecto a Filmus y a Taiana+Ferrreyra fue menor. Si acaso el Frente para la Victoria no logró retener la victoria en comuna 8 de las PASO, esto se debió más al crecimiento exponencial del PRO que a un descenso del kirchnerismo. A su vez, el FPV logró consolidar su hegemonía en las villas de la ciudad y consagrarse en primer lugar. En cuanto a la legislatura, observando los resultados en relación con diputados y senadores, el ensayo de Alternativa Popular parece haber carcomido la base electoral de Taiana más que haber expandido el bloque de votos del kirchnerismo. Aunque no fue un resultado decepcionante, el experimento de Alternativa Popular señala que una construcción de izquierda kirchnerista no tiene automáticamente una tracción de votos pareja al FPV oficial.
A pesar de que una lectura a vuelo de pájaro afirmaría que el espectro ideológico del voto cambió con respecto a otros años, comparando se puede observar una estabilidad de los resultados en relación a los campos ideológicos de los votantes con respecto a otros años. La diferencia se encuentra en que, mientras los campos ideológicos de los votantes se mantienen firmes, los candidatos que expresan esos espectros son más volátiles. De este modo, por ejemplo, el voto clásico de izquierda ha pasado de un perfil Lozano-Proyecto Sur a la izquierda ortodoxa.

Provincia de Buenos Aires
De los resultados nacionales, en general poco sorpresivos, ha sido provincia de Buenos Aires donde más contudentemente parece haber afectado los resultados. Si se compara con el 2011, cuando Cristina alcanzó más del 56% la caída es estrepitosa, pero esto sería un error. Al ser una elección de medio término, donde el electorado cambia sus prioridades al votar con respecto a una elección ejecutiva, los resultados son similiares para el kirchnerismo al 2009. En ese año, con Néstor Kirchner de candidato más candidatos testimoniales, el FPV sacó un 32,11%, mientras que en estas elecciones, con Martín Insaurralde, un candidato con poco tiempo de exposición, se logró un 32,18%.
Por su parte, en el 2009, De Narvéz había alcanzado un 34,58% y el acuerdo cívico un 21,48%. En estas elecciones, Massa llegó a un 43,92% y Stolbizer un 11,80%. En total, sorprendentemente, este bloque opositor duro varía en un 0,4%. La diferencia se encuentra en que la mitad de los votos “radicales” se fugó al massismo. También, lo que otrora, el voto de izquierda que había capitalizado  un Sabbatella “crítico”, alrededor de un 5%, se movilizó –esta vez- al FIT.
Un dato importante, es la homogeneización del voto en la provincia. En el conurbano, el FPV solo logró ganar en cuatro distritos (La Matanza, Lomas de Zamora, Berazategui y Florencia Varela), alcanzando el primer puesto en todos los demás el massismo. Así fue, también, en el resto de la provincia: el massismo logró una clara diferencia, dejándole al kirchnerismo unos pocos distritos y a los “radicales” aún menos.
Sin embargo, los resultados para candidatos provinciales y municipales no fueron tan adversos. Sin contar senadores, donde Massa se logró imponer claramente frente al kirchnerismo, en diputados provinciales el kirchnerismo alcanzó una muy buena elección, aumentando su cantidad de diputados provinciales y manteniendo el quórum en la legislatura provincial. Mejores resultados se dieron también a nivel municipal, lo que expresa una estabilidad del kirchnerismo en estos centros de poder. También, sin ingenuidades, no sorprendería de los peronismos locales ciertas deslealtades repartiendo boletas cortadas para acolchar los resultados a diputados nacionales.
Particularmente golpeados han resultados los vecinalismos por izquierda alienados con el kirchnerismo. En Morón, la lista del Frente Renovador se impuso por más de diez puntos al sabbatelismo kirchnerista y, a diputados nacionales, Massa aventajó a Insaurralde por 14 puntos. También en Zárate, donde gobierna el vecinalismo de origen socialista, la derrota fue importante. En este municipio, Massa llegó al 46% frente a un 31% de Insaurralde. Mientras que, a nivel municipal, el Frente Renovador sacó un 35% frente a un 19% de Nuevo Zárate.

Resto del país
Los resultados generales del resto del país se mostraron favorables al kirchnerismo, revirtiendo flojos resultados de las PASO. Sin embargo, el FPV se muestra incapaz de imponerse en los principales distritos: Buenos Aires y la ciudad, Santa Fe y Córdoba. En estos distritos, con capas medias urbanas fuertes, la oposición –en sus diferentes variantes- logra imponerse.
Un dato importante es que comienza a evidenciarse mayor volatilidad del voto federal. Provincias que antiguamente poseían un voto conservador alineado al gobernador de turno mostraron temblores políticos y un voto contestario sorpresivo. Así en Salta el Partido Obrero (PO) se impuso en la ciudad capital y alcanzó el segundo lugar a nivel provincial. Las causas de la movilidad en estas provincias conservadoras están por estudiarse, pero puede encontrarse pistas en el desarrollo económico de los últimos años que repercutió en la estructura de la sociedad civil de estos territorios. Otro elemento importante es la incapacidad opositora de vertebrar una opción federal-nacional, conjugando el voto de los principales centros urbanos con el voto del resto de las provincias. Este logro único del kirchnerismo es una de las claves de su hegemonía a lo largo de diez años. Si este factor no existiría sería dudoso afirmar la posibilidad de que hoy el kirchnerismo sea la primera fuerza en la Argentina.

Por la importancia de nuestros aliados en esos distritos, es importante analizar los resultados de la ciudad de Rosario y de la provincia de Chubut. En este último, Das Neves, luego de un 2011 desastroso, dio el batacazo imponiéndose por más del doble de los votos frente a Norberto Yahuar, ministro de agricultura y pesca del kirchnerismo, con un 52% frente a un 23%. Por su parte en Rosario, el “Tigre” Cavallero logró ganar en los barrios populares, quedando a solo 6 puntos del binnerismo.